Por qué nos cuesta tanto el proceso de sanar ?

Está es una pregunta que a lo largo de mi camino como terapeuta, me ha acompañado hace un tiempo y la respuesta no es simple, he visto muchas personas trabajar con distintas técnicas y aun así me repiten que se sienten frustradas al sentir que no gran soltar el dolor, mientras que otras parecen florecer mas rápido.

Con el tiempo he aprendido que sanar no es un proceso lineal y que no depende solo de voluntad, ni del método, sino más bien que cada alma tiene su propio ritmo.

A veces hay heridas tan profundas que no solo pueden ser tocadas desde la mente, hay quienes cargan lealtad de su clan familiar, como si el sanar significará traicionar a sus seres más queridos otras veces nos quedamos con lo conocido, el dolor está tan arraigado en nosotros que nos cuesta liberarnos de el.

No se trata de sanar rápido, casi como llegar a una meta, se trata de sostenernos con amor de aceptar que todo es parte de este proceso, si hoy sientes que no tienes fuerzas para seguir avanzando, se compasivo contigo  ya que sanar requiere tiempo y quizás esta pausa también sea parte de este camino.

Desde acá te acompaño con empatía sin juicios, sin urgencias respetando tus tiempos.